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El pasado 30 de noviembre, el departamento de San Marcos vivió una noche mágica con Sara Curruchich Sinfónico, un evento único que reunió a la destacada cantautora maya kaqchikel con la talentosa Orquesta Juvenil de San Marcos. En un complejo social abarrotado de emoción, la música trascendió fronteras y conectó corazones desde Guatemala hasta Brasil, con músicos invitados de México, El Salvador, Costa Rica y Brasil.  


Un repertorio sinfónico memorable
Bajo la dirección de Emanuel Juárez y sus alumnas de dirección orquestal, Sara García y Deisi Miranda, la orquesta interpretó 15 canciones emblemáticas de Sara Curruchich; Niña, Somos, Mujer Indígena, Pueblos, Junam, Hija de la Tierra, Sola Ya No Más, Resistir, Entre la Gente con arreglos magistrales del maestro Daniel Ixcoy de Quetzaltenango.  

Sara abrió el concierto con una interpretación emotiva de Niña, la canción que marcó su inicio como artista. Acompañada por un coro de jóvenes de la orquesta, las voces se unieron en duos llenos de poder y emoción.

En un momento especialmente impactante, Sara compartió el escenario con Alejandra , una joven indígena mam, para interpretar Mujer Indígena. Este poderoso dueto fue precedido por las palabras de Sara, quien recordó el decreto 165 que desde 1876  prohibió el uso de la indumentaria maya en San Marcos, una expresión del racismo sufrido por el pueblo mam en la región.

Arte que trasciende y celebra raíces 

“¡Qué sueño tan grande vivimos junto a la orquesta! Gracias por inspirarnos tanto esta noche para la historia”, expresó Sara. En un homenaje especial a las abuelas, madres, hermanas y mujeres indígenas, la interpretación de Mujer Indígena con toda la orquesta fue un momento de profunda conexión y celebración de las identidades y orígenes.

Este concierto no solo marcó la primera experiencia sinfónica para Sara Curruchich, sino también un compromiso por descentralizar los eventos culturales y resaltar el talento de las juventudes en los departamentos. Sara extendió un profundo agradecimiento a la Orquesta Juvenil de San Marcos, sus directores y cada música y músico que hizo posible este evento inolvidable.  

Sara Curruchich Sinfónico quedará en la memoria como un concierto histórico, que enalteció la música, la cultura y la lucha de los pueblos indígenas. Una velada que demostró que el arte tiene la capacidad de transformar y unir, recordándonos que nuestras raíces son la base de un futuro lleno de esperanza.  

Gracias a San Marcos por abrir su corazón y a todas las personas que hicieron de esta noche una realidad.